• al filozafando
  • confesiones de una cámara
  • fotos
  • videos
Blue Orange Green Pink Purple

Pintando pájaros

Según Juan Zorrilla de San Martín (escritor, periodista, docente y diplomático uruguayo), Uruguay significa, en guaraní, Río de los pájaros pintados.

Según todos sabemos, escribir un evento es una forma de registrarlo, pero vivirlo es la única forma de ser partícipe de esos registros.

Según Pintando pájaros, Uruguay es para vivirlo y escribirlo.

El bosque encantado

- Al principio yo gritaba "¡Si el gavilán se comieraaaaaaaaaa!..." Y todos se quedaban callados. Entonces salía el Alfredito cantando alguna milonga o alguna zamba... pero de las buenas, y claro, todos los gauchos se daban vuelta a mirar. Y al final, al final tomábamos todo y no pagábamos nada...

Recordaba haber estado allí, pero había sido hacía muchos años atrás. Recordaba imágenes sueltas: una cancha de frontón, un cerro, y un alambrado detrás del cual había un bosque encantado... Claro, eran todas imágenes que un niño de 8 años tenía en la cabeza... ¿Qué tan realistas podían ser? Por eso cuando llegué, crucé un camino vigilado por pinos, y vi la cancha de frontón, quedé con los ojos bien abiertos. Me pareció que el tiempo se había detenido y ahora iba para atrás muy rápido. Seguí caminando para cersiorarme de que no era todo producto de mi imaginación, y ahí estaba majestuosamente el cerro con sus dos tristes árboles... ahora sólo me quedaba la duda de si había un bosque encantado.

Llegamos al "puertito" de Parador Tajes, donde supo descansar el Coronel Máximo Tajes... sin dudas que ese hombre se daba la buena vida. Luego de descansar allí un poco para tratar de imitarlo, decidí irme a investigar si aquel bosque encantado existía o era todo fruto de una imaginación activa. Tras algunos metros llego a un alambrado. Al cruzarlo encuentro unos árboles que me daban la pauta de que aquello que recordaba tan difusamente existiera de verdad, así que sorteando charcos producto de una poderosa lluvia los días anteriores, llego a un lugar donde reina el silencio.


Parecía que no había nada, salvo unos grandes pinos que desde lo alto se dejaban acariciar por el viento, y uno podía escuchar muy bajito, el placer que le producían. A lo lejos se ven unas vacas, y a la otra dirección, una alfombra verde paseaba entre el bosque. Los árboles eran todos diferentes, por lo que, al recorrerlo, en un momento parecía que estabas en un país, y luego en otro... pero no, sólo habías caminado unos cuantos metros. Caminé bastante, como es costumbre mía, y no encontré ningún personaje fantástico, solo más árboles y pájaros.

Entonces me siento a descansar al sol, mientras alguien saca una guitarra y se pone a tocar "Carretera perdida". Sólo la guitarra y los pájaros. La alfombra verde y algún charco que otro. En ese lugar no había nada... Es entonces que miro en mi celular dónde estoy, y me doy cuenta que aquel no era un bosque encantado. "Parque Forestal Joaquín Suárez", rezaba un cartel en esa pantallita tan chiquita, y me rompía los sueños de hace tantos años en mil pedazos.




Al regresar, un cartel de "No pasar. BSE" me daba toda la pauta de que aquel aparato no estaba equivocado, y se trataba de un parque privado; sin embargo, era tan privado como desconocido y poco visitado, porque en las horas que estuve no se escuchó un sólo sonido interrumpiendo la armonía.

Horas más tarde de estar en Parador Tajes observamos a unos niños que intentan pescar cuando escuchamos a un viejo gritarnos: "¿Sale una guitarreada?". Nos acercamos y le dimos la guitarra. El viejo empezó a tocar fragmentos de viejos tangos y milongas, y a de a poco, entre vino y una tira de asado cocinado allí mismo a orillas del Santa Lucía, nos comienza a contar su historia.

Hacía unos diez años Clever (así se llamaba) y Alfredito (un amigo suyo, compañero de viejas andanzas) salían a tocar los fines de semana por diferentes boliches de Uruguay: agarraban un auto y terminaban en algún bar. "Al principio yo gritaba '¡Si el gavilán se comieraaaaaaaaaa!...' Y todos se quedaban callados. Entonces salía el Alfredito cantando alguna milonga o alguna zamba... pero de las buenas, y claro, todos los gauchos se daban vuelta a mirar." Entonces Clever paraba unos minutos, miraba hacia abajo, tristón, y seguía tocando algún tango. Luego, volvía a mirarnos y decía: "Era lindo... se armaba una linda fiesta... Lo mejor era que nos tomábamos todo, y le hacíamos vender un montón al hombre que, claro, luego no nos cobraba nada", y nos guiñaba.

Pasa la guitarra y escucha cantar a otro. Mientras, ofrecía más vino y nos decía por qué no hacíamos lo mismo nosotros, que era una linda aventura. Nos miramos sin decir nada.


Y el tiempo nuevamente se detuvo, y comenzó a atardecer, y no pude contenerme, por lo que tuve que preguntarle a Clever qué fue lo que pasó, por qué dejó de hacerlo; entonces, con los ojos cansados, me dice: "Desde que murió Alfredito no salimos más...". Luego sonríe, nos da un apretón de manos y nos dice que fue un gusto, y que si lo vemos le saludemos y le digamos quiénes somos, porque él probablemente no nos recuerde.

Mientras me voy paso nuevamente por el alambrado y miro hacia el bosque... después de todo, aún estaba encantado.




Read More 4 pinceladas | Pintado por Diego González | Enlaces a esta entrada | edit post

Concurso de fotografía "Viví Uruguay"

No es la idea ni el objeto de este blog utilizarlo con fines personales más que el mostrar lo hermoso de este país, pero justamente por eso es que comento a título informativo que el Ministerio de Turismo y Deporte está llevando a cabo un concurso de fotografía titulado "Viví Uruguay". En la página del Ministerio pueden ver y votar las fotos que más les guste, además de subir las suyas.

Yo ya hice mi parte y, por supuesto, el que quiera votar alguna de mis fotos puede hacerlo haciendo clic sobre la (o las) fotografía(s) que más le guste y luego dando clic a "Votar".

¡Gracias a todos y mucha suerte!

Grappa maleva


Puerta al pasado


Reflejos


Julieta


El fin del mundo
Read More 8 pinceladas | Pintado por Diego González | Enlaces a esta entrada | edit post

El hechizo del brujo

- ¡Ay, ay, ay! ¡Viene una vaca!
- Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
- ¡Rápido! ¡Hacia los arbustos!
- Se quedó quieta, mirándonos... ¿Y ahora qué hacemos? ¿Cómo salimos de acá? ¡Hay vacas por todos lados! -dijo cuando al fin llegamos a refugiarnos en unos arbustos
- Que cagada que el alambrado esté tan lejos
- Igual acá no puede entrar, hay muchos árboles
- Yo no estaría tan seguro... mirá... -dijo señalando un bostazo que había a nuestros pies.

El lugar llegó por casualidad, cuando buscábamos un lugar donde quedarnos en la ciudad de Treinta y Tres. Revisábamos las hojas de la Guambia, buscando un lugar cerca de la Quebrada de los Cuervos, donde pasar unos días. Y una frase me llamó la atención: "Un Cabo Polonio en las sierras". Un lugar con esa descripción no podía fallarme. Comento la idea y uno de ellos se percata: "fijate... el número de teléfono para reservar es el mismo que el del Hostal de Treinta y tres... debe ser la misma persona". Y así llegamos a Pablo, un personaje a parte de la zona. Y una tarde otoñal y lluviosa, refugiado en un café de Durazno mirando la gente caminar (porque en el interior bajo la lluvia no se corre, se camina) por la Plaza Sarandí decidí jugármela, tomé el celular y reservé cuatro lugares para la Cañada del brujo.

Pablo se había ofrecido a llevarnos en su Fusca a través de las sierras. La reserva contemplaba una noche y dos días. Pero a él se le había complicado y recién pudo llevarnos a la noche hasta el Hostal de la Cañada, por lo que solo tendríamos menos de 24 horas para quedarnos. "No vale la pena quedarse allí más de una noche", dijo alguien y agregó: "podemos aburrirnos... no hay nada". Y en parte tenía razón, no había nada... pero cuán equivocada estaba cuando dijo que nos aburriríamos.


Resulta ser que el Hostal es una antigua escuela rural, a cuyo último director por casualidad y contando este viaje, un amigo llegó a conocerlo. Solía tener una bandera de Uruguay flameando, y una placa recordando el fin de aquella estructura edilicia en el medio de la nada. Solía tener un alambrado en su perímetro y muchos niños jugando en su patio, que son las mismas sierras. Pero hoy, transformado en hostel, cualquiera pensaría que ese encanto se perdió, pero todos quedamos con la boca abierta al llegar. La imagen que se nos presentó fue una pareja Montevideana, que salía a la puerta a saludarnos, como si fuésemos conocidos de toda la vida. Nos abrazan y nos invitan a pasar.

Adentro, una lámpara de bajo consumo iluminaba parte del living decorado con cosas del campo. Resulta ser que no había ni electricidad ni agua corriente. La heladera era a gas, y el resto de la iluminación, a velas. Luego de pasar la cocina se llegaba a unas habitaciones enormes, la primera totalmente oscura y la segunda estaba esperándonos con la ventana abierta de par en par, con una luna llena sonriendo entre los árboles y una vela sobre una antigua mesita de noche, al lado de un perchero. Todo parecía un escenario de una película antigua y uno verdaderamente se sentía remontado un siglo atrás.


El baño también estaba iluminado por una vela, y el agua de la ducha (80 bombazos para llenar el tanque para que una persona se bañe) era calentada por un pequeño plato con kerosene sobre el que pasaban unos cuantos tubos pequeños. Inmiadatamente terminamos la recorrida nos miramos: no había forma de que nos quedemos una noche sola, como mínimo teníamos que tener otra más. Así que hablamos con Pablo que tras un "vamos a ver" nos guiñó el ojo.

Tan pronto dejamos los bolsos salimos a recorrer las sierras con la luna llena. Caminamos por la calle de predregullo que va hacia la Quebrada de los cuervos. Solo se escuchaba el viento, algunos murciélagos y se veían las sierras bañadas en una tenue luz azul. El silencio era total, y desde lo alto de una colina se pudo ver, a lo lejos, las luces de Treinta y tres... única señal de que la humanidad seguía existiendo tal como la conocíamos.


La mañana siguiente no nos encontró, nosotros la encontramos a ella. Nos levantamos tempranito, y aún iluminados por algunas velas, decidimos salir para perdernos entre las sierras. Pasamos un arroyo, unos arbustos, el típico monte indígena pequeño formado al lado de un curso de agua, y apenas empezaba a aclarar. Estaba nublado y en cualquier momento podía llover, pero aún así, harían de ese momento más emocionante. Vimos un tumulto de vacas y despreocupados empezamos a caminar cerca de ellas, hasta que una, asustándonos, salió corriendo atrás nuestro, y no nos quedó otra que meternos en unos arbustos, donde, presumiblemente no podría llegar. Hasta que, claro, un bostazo demostrara lo contrario y nos haría correr hasta pasar el alambrado, ya a salvo de las garras de tan salvaje animal.

Subimos una sierra y quedamos extasiados. Frente nuestro, el sol salía tras otra sierra y mostraba su existencia mostrando sus rayos de luz entre las amenazantes nubes. Sonaron algunos clics de las cámaras y luego nada... Ni pájaros, ni vacas, ni humanos, ni autos... nada... Solo un silencio sepulcral... Nos quedamos embriagados ante aquel espectáculo, hasta que algún pájaro se animó a romper el silencio, y decidimos irnos.


Esta vez, no nos animamos a pasar al lado de las vacas, por lo que tuvimos que tomar un camino más tupido de arbustos y árboles que el anterior. En él, encontramos unas extrañas marcas en el suelo, como pezuñas de chancho... Más adelante se hacían más fuertes y de a poco nos empezamos a asustar de la idea de que un jabalí pudiera andar en la zona. Por lo que rápidamente cruzamos el arroyo y llegamos a nuestra guarida. Allí, Pablo preparaba un mate y se ríe al vernos caminar tan rápido. Le contamos lo sucedido y sólo se limita a decir: "Hay jabalíes sí, pero son mansitos no má". Por las dudas no volvimos a averiguarlo.

Unas horas más tarde decidimos salir a recorrer hacia otro lado y Pablo nos da las instrucciones para ir hasta el Yerbal, arroyo corazón de la Quebrada de los cuervos. Así que hasta allí fuimos. El camino estaba marcado y no era para nada difícil, y las vistas no tenían nada que envidiarle a las ilustraciones de algún cuento de Heidi. La sombra de las pocas nubes amenazantes que quedaban de la mañana parecían acariciar con el viento el verde claro de la cuchilla. Y a lo lejos se escuchaba un débil curso de agua. Algunos cuantos metros más adelante, el Yerbal.


Un puente construido para el paso de los caballos nos mostraba un arroyo cristalino desde lo alto, y los árboles bordeándolo, haciendo un túnel a través de él. Bajamos hasta el arroyo y nos metimos en él, recorriéndolo algunos metros, entre esa galería de árboles. Galería que se repetiría metros más adelante, pero por la orilla. Las telas de araña abundaban y hacían detenerte cada pocos metros para limpiarte la cara y la ropa. Unas extrañas "barbas" de los árboles colgaban desde lo alto y hacían de ese lugar digno de un bosque de un cuento de Disney.

Tras unos charcos verdes en el camino continuamos hasta otra colina, donde el sol ya nos indicaba que era hora de regresar. Al hacerlo, Marujita nos esperaba junto con la pareja de la noche anterior (que ya se estaban retirando) afuera, con una mesa hecha de troncos, con un delicioso guiso con charque, "el más conocido de todo Treinta y Tres" según ella... y que luego de probarlo dudo que siquiera haya competencia.


El resto de la tarde nos encontró con modorra, juegos de ajedrez y fotos viejas de Pablo. Las fotos nos llaman la atención y le preguntamos de dónde eran... Resulta ser que aquel personaje que tanto nos llamó la atención al principio era una persona muy culta, pero mucho más humilde. "Hace unos cuantos años salí de mochilero", nos contó. "Buscaba conocer un poco más la identidad del indígena sudamericano, y anduve por el Norte de Argentina, por Perú...". Y las fotos no mentían. Ruinas, indígenas... una extraña sensación precolombina nos envuelve, y nos dejamos llevar por sus historias, que terminó con una curiosa noticia. La pareja de esa tarde se había ido, pero esa noche volvería otra, un uruguayo amigo de él que se conocieron en el Machu Pichu y que diez años después el destino hizo que se encontraran y estarían recordando viejos momentos en cuestión de horas. "...Y ahí es cuando decidí abrir este Hostel..." continuó diciendo como si nada "...hubo mucha gente que me ayudó en mi viaje. Y esta es mi pasión: el campo, la cultura, que es nuestra. Y se me ocurrió con mucho esfuerzo poner este lugar para que otra gente pudiera quedarse y conocer. Yo ya no puedo salir a viajar, tengo una familia y éste es mi lugar..." y en voz bajita nos confiesa: "...pero en realidad yo viajo con ustedes, con todos aquellos que vienen a quedarse. Me cuentan sus vidas, sus trabajos, sus rutinas, sus cosas... y para mí es como viajar". Y realmente era así. Ésa era su máquina del tiempo.

Horas más tarde, y persiguiendo al sol mientras juega a la escondida con las sierras, cabalgábamos hacia la Cañada del brujo, sorteando saltos de agua, sierras y caminos... aunque éstos últimos escaseaban. No había camino marcado hasta la cañada, solo algunos la conocían. En el camino, Pablo nos cuenta la leyenda. Parece ser que hace muchos años, a principios del 1900 vivía un ermitaño en un ranchito cerca de una cueva, donde curaba con agua de una cañada que había cerquita, y mucha gente llevaba a sus hijos enfermos o venían ellos mismos para curar alguna pena que aqueje lo físico o lo espiritual.


"A partir de acá hay que seguir a pie", dijo y nos pidió que nos pusiéramos al lado de unos árboles. Bajamos, atamos los caballos y bajando por algunas laderas empinadas llegamos a un arroyo. Caminamos unos pocos metros a lo largo de él y ahí se erguía, majestuosa, la Cañada del brujo. Se trataba de un salto de agua de unos cuantos metros, que acababa en un pozo de agua de color turquesa. "Siete metros hay para ahí abajo", nos dijo Pablo... y fue el único momento en que lo sentí como un guía turístico. Nos quedamos un rato, mojamos los pies e intentamos meternos, pero el agua estaba muy fría y ya era casi de noche, por lo que pronto haría aún más frío. De todas maneras nos quedamos todos en silencio. Miramos el salto de agua, las palmeras y nadie se atrevió a romper aquella armonía. Todo era perfecto tal como estaba.

Es curioso como todo el mundo habla de la Quebrada de los cuervos como si fuera la gran cosa (lo cual es cierto), pero nadie conociera este rincón del mundo, aún no explotado y para al que llegar se llevaba unos 30 minutos a caballo y unos 15 caminando. No habían vallas ni senderos marcados. Solo eras vos y el agua, solo eras vos y la responsabilidad de que esa misma agua siguiera fluyendo. Estuvimos unos pocos minutos que valieron por la tranquilidad de horas. Pero cuando el sol se ocultó, emprendimos el regreso, sin que nadie dijera palabra alguna. El entorno era frágil, y no podíamos permitirnos el distorsionarlo con nuestras cuerdas vocales.


Cuando subimos a los caballos ya era de noche, y la luna llena otra vez nos sonreía, para quedarse a acompañarnos toda la cabalgata de regreso. Iluminándonos debidamente entre las piedras y rocas de las sierras, uno se dejaba mecer por el caballo. Y eras uno... no solo con el caballo, sino con la luna y las sierras en sí... "Así que así se sentían cuando no había auto", pensé estúpidamente para apagar mi abrumado y dinámico cerebro aunque sea por los minutos restantes. El resto del camino se produjo en un momento mágico, entre un punto y otro relativamente cercano en el planeta, en que no había nada artificial más que mi ropa y mi teléfono celular que, por suerte, no tenía cobertura.

Al llegar conocimos a este compañero de aventuras de Pablo, y la cena estuvo plagada de anécdotas de los indígenas del norte de Argentina. Y como postre, una buena guitarreada alrededor de la estufa a leña, acompañada por lo que a los ynakies les gusta llamarle "smalltalk"... ¡como si esas fueran realmente "pequeñas"! Es verdad, probablemente nunca más vea a mis interlocutores, pero los recuerdo lo suficiente como para inmortalizarlos aquí, y eso no es para nada "small".


La mañana siguiente se esfumó armando bolsos y preparándonos para irnos a la Quebrada de los cuervos. Pero no partimos hasta que Pablo nos dió un libro de visitas para firmar, donde pudimos comprobar que el sueño de este "loco" llegó más lejos de lo que creíamos, con firmas en polaco, inglés, francés, portugués, italiano, alemán y, por supuesto, español uruguayo. Luego sí, con la promesa de volver para quedarnos más días, nos despedimos de Marujita, pero no de Pablo, puesto que lo veríamos en su casa en Treinta y tres, en esta travesía que tuvo su punto culminante gracias a un hechizo mágico provocado por un brujo, una noche de luna llena entre las sierras.






Read More 0 pinceladas | Pintado por Diego González | Enlaces a esta entrada | edit post
Entradas antiguas

Pintando pájaros

"La visión de vida que comunico excluye lo sórdido y lo feo. Pinto la vida como me gustaría que fuera" -Norman Rockwell

Suscribirse

Ingrsá tu e-mail para suscribirte:

Viaje

  • Atlántida (1)
  • Barracuda (1)
  • Canelones (Departamento) (2)
  • Carlos Reyles (1)
  • Cañada del brujo (2)
  • Costa de Oro (1)
  • Durazno (Departamento) (1)
  • Historias de pueblo (3)
  • La Floresta (1)
  • Las Toscas (1)
  • Las Vegas (1)
  • Molles (1)
  • Parador Tajes (1)
  • Parque del Plata (1)
  • Parque Forestal "Joaquín Suárez" (1)
  • Treinta y tres (Departamento) (2)
  • Uruguay (6)
  • Villa Chetonia (1)

Historial

  • ▼  2009 (8)
    • ▼  octubre (1)
      • El bosque encantado
    • ►  agosto (1)
      • Concurso de fotografía "Viví Uruguay"
    • ►  julio (1)
      • El hechizo del brujo
    • ►  mayo (1)
      • El Artigas sonriente de Molles
    • ►  abril (1)
      • Historias de pueblo: Marujita
    • ►  marzo (1)
      • En búsqueda de la Atlántida
    • ►  febrero (2)
      • Historias de Pueblo: La abuela Irene
      • Introducción: Historias de pueblo

El Río de los Pájaros pintados


Ver mapa más grande

Lo más leido

Comentarios recientes

Principales comentaristas

Acompañan a pintar

NetworkedBlogs
Blog:
Pintando pájaros
Topics:
 
Follow my blog

Pinta

Mi foto
Diego González
"Buscando, siempre buscando / un nuevo camino que me haga sentir / soñando, siempre soñando"
Ver todo mi perfil

Si querés pintar...

...fijate si estoy online

Algunas pinceladas

Van y vienen

Blogs amigos

  • El Show de Juanelo
    Juanelo 1112
    Hace 45 minutos
  • No puedo creer que lo hayan inventado...
    Felpudo para visitas pesadas
    Hace 3 horas
  • abrecabezas
    UNA HISTORIA DE AMOR
    Hace 10 horas
  • Abrecabezas una belleza al dia
    SOY ABUELA.................
    Hace 10 horas
  • El Bachural Online
    Las Caps y el chateo
    Hace 11 horas
  • Viajando por Uruguay
    Precios de Peajes Temporada 2009/10
    Hace 14 horas
  • Exordium
    Ebrio + Conducir = Accidente
    Hace 18 horas
  • karlo humor
    # 544
    Hace 22 horas
  • A través de mis ojos del 2009
    340/365 ~ conociéndote, coonoociéndoteee
    Hace 1 día
  • 1 x día - 2009
    # 340 Primeros en la TABLA
    Hace 1 día
  • 365 dias de fotos
    nubladisimooooooo
    Hace 1 día
  • MARCAS PEDORRAS
    Joya nunca taxi
    Hace 2 días
  • Hablemos
    Mis Peluches!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Hace 2 días
  • confesiones de dos puntitos
    Hace 2 días
  • EH ?
    Azul
    Hace 2 días
  • THE FOOL ON THE HILL
    shine!
    Hace 3 días
  • emigrar o no emigrar?
    PEPE, carajo!
    Hace 3 días
  • cielos
    Hyper Gamma Spaces
    Hace 3 días
  • Café Montevideo
    El Hipopótamo: un café de ciudad
    Hace 3 días
  • Hacia mis FUTUROS 50
    ..¨.. CULO BLANDO ..¨..
    Hace 5 días
  • DeLiRiOs De UnA BrUjA V:3.0
    Humor de viernes
    Hace 1 semana
  • El sótano del Ferchu
    Olor a Reducto,,,
    Hace 1 semana
  • Somos Pila
    ?
    Hace 1 semana
  • Mi Caja De Zapatos ...
    Bailamos..
    Hace 2 semanas
  • Salah al-Din
    Recibes cuanto das.
    Hace 3 semanas
  • Presa de mil ilusiones
    Llegaremos a tiempo...
    Hace 4 semanas
  • bla bla blarte
    Félix se fue con Alfonsina...
    Hace 4 semanas
  • Nacidos en Dictadura
    Alfeñique de 44 kilos
    Hace 4 semanas
  • YO SOY EL ANTICRISTO
    Los ojos no oyen - Capítulo séptimo.
    Hace 5 semanas
  • Está Perdida La Juventud de Ahora
    iNéz y vAle 2009
    Hace 5 semanas
  • Ví luz y entré
    ... dìas patagónicos
    Hace 5 semanas
  • visto y oido...
    El gato que mira...
    Hace 5 semanas
  • disintegration
    Crucen los dedos
    Hace 1 mes.
  • Hay gente para todo
    Pah, que repodrida me tiene
    Hace 1 mes.
  • CIUDAD HUELLA
    Haiku marchito...
    Hace 1 mes.
  • CliCks DeL DíA - 2009
    [268] Rulos en Flor
    Hace 2 meses
  • Eramos pocos...y llego mi blog
    Patrimonio viejo y querido...
    Hace 2 meses
  • Rockerfeler: Lo que me venga en gana
    Elfo poseido
    Hace 2 meses
  • buscando la vuelta
    A través de mis ojos
    Hace 2 meses
  • iNeztencil
    remeritas
    Hace 2 meses
  • Asi ta'l mundo, Botija
    ESTRENAMOS CASA
    Hace 2 meses
  • DEJATE DE JODER
    LLEGA LA PRIMAVERA CON TODO!!
    Hace 3 meses
  • Cuervo Negro
    Wendy Rene... After Laughter (Comes Tears)
    Hace 4 meses
  • Noel Leindekar Ilustración
    Rèbecca Dautremer
    Hace 4 meses
  • ADrive Update Blog
    Maintenance has been completed
    Hace 4 meses
  • Arboles Sagrados
    Poesía del Abedul
    Hace 5 meses
  • Llanerita
    SHAKIRA LA LOBA (SHE WOLF)
    Hace 5 meses
  • † Art For The Masses †
    Organic PhotoShop
    Hace 6 meses
  • Filosofando...pensamientos
    Gracias Santiago por revivir el amor en cada uno de nosotros
    Hace 6 meses
  • Debates Paradójicos v1.0
    El Pedregullo no pudo con el Escarabajo
    Hace 7 meses
  • Estas Son Mis Credenciales
    Hace 7 meses
  • Alcohólicos Anonimados
    Muertos en vida
    Hace 8 meses
  • Con la cámara en el bolsillo
    Daisy Tourné publica fotos suyas en la ducha , mientras a los uruguayos nos roban y asesinan como nunca antes.
    Hace 10 meses
  • RODRIGO MARTIN CAMPO
    Para cerrar...
    Hace 11 meses
  • Vaciando la mochilota
    Hace 11 meses
  • The Final Countdown
    Un resbalón no es caída..
    Hace 1 año.
  • Torta Frita
    Nuevo blog
    Hace 1 año.
  • Mi lugar de poesia (=
    Estado somnífero.
    Hace 1 año.
  • HaiviPocket
    Hace 1 año.
  • // CASCO DE SUEÑOS //
    Haiku XXXVI
    Hace 1 año.
  • Pires clásicos de una mente casi brillante
    Self-Righteous Suicide
    Hace 1 año.
  • Lo que menos me esperaba
    Tres por cada una
    Hace 2 años
Mostrar 10 Mostrar todo

Visitas hasta el momento

www.free-counter-plus.com
http://www.free-counter-plus.com
  • Buscar


    • al filozafando
    • confesiones de una cámara
    • fotos
    • videos

    © Copyright Pintando pájaros. All rights reserved.
    Designed by FTL Wordpress Themes | Bloggerized by FalconHive.com
    brought to you by Smashing Magazine

    Volver a arriba